
Aunque Chile puso término en 1999 a la transmisión endémica del sarampión, la baja cobertura de la segunda dosis, administrada desde 2022 a los 36 meses, aumenta la población susceptible y el riesgo de reintroducción y propagación del virus.
En 2026, Perú enfrenta un brote activo con más de 1.700 casos confirmados, principalmente en Puno y Arequipa, mientras Bolivia registra cerca de 673, concentrados en Santa Cruz. Ambos países perdieron su condición de libres de sarampión y están en emergencia sanitaria.
En La Araucanía, pese a la buena cobertura de la primera dosis, datos de 2023 indican que uno de cada cinco niños de esa cohorte no recibió la segunda. En julio de 2026, el Ministerio de Salud informó que más de 140.000 menores de seis años tienen incompleto el esquema de la vacuna triple vírica contra paperas, sarampión y rubéola.
Este año, el Minsal lanzó la estrategia “Chile contra el sarampión”, que contempla la búsqueda activa de niños con dosis pendientes y la vacunación de personas nacidas entre 1971 y 1981. Además, los niños que viajen al extranjero sin su esquema completo deben recibir una dosis a más tardar 15 días antes del viaje.
Chile mantiene la eliminación del sarampión, pero persisten brechas de vacunación y un riesgo real de importación. Revisar la situación personal y familiar y completar las dosis pendientes es clave para proteger a la población y evitar escenarios como los vividos en la década de 1980.
María Angélica Barría Schulmeyer
Directora Carrera de Medicina
Universidad Autónoma de Chile, Sede Temuco
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