En el Día de la Sonrisa el HHHA celebra el camino compartido por familias y equipo delPrograma de Fisura Labiopalatina

Una jornada marcada por la emoción, el reconocimiento y la participación de las familias se vivió
en el Hospital Dr. Hernán Henríquez Aravena con la celebración del Día de la Sonrisa 2026,
encuentro que tuvo como protagonistas a los niños y niñas que forman parte del Programa de
Fisura Labiopalatina, junto a sus padres y al equipo de salud.


Uno de los momentos más significativos fue el reconocimiento a Fernando Carrillo, joven de 21
años que recibió el alta tras completar su proceso de atención. En su intervención, agradeció
especialmente a su familia por el compromiso que mantuvieron durante años con sus controles y
tratamiento. “Quizás cuando era pequeño no me daba cuenta de todo lo que hacían por mí, pero
hoy puedo ver que todo tenía como propósito ayudarme a salir adelante”, expresó Fernando,
quien también quiso entregar un mensaje a los niños que aún se encuentran en tratamiento:
“Sean perseverantes, sigan asistiendo a sus controles y valoren la ayuda que reciben”.


Para Lisette Jerez Sáez, enfermera coordinadora del Programa de Fisura Labiopalatina, uno de los
principales aprendizajes de estos años ha sido comprender que el trabajo no se limita a la atención
clínica, sino que también involucra un profundo acompañamiento a las familias. “Todo ha sido un
aprendizaje ya que trabajamos con pacientes y familias, lo que me ha llevado a un crecimiento
profesional y emocional, descubriendo que el lado humano no se aísla del lado profesional”.


La profesional explicó que el programa trabaja desde 2016 y que, además del equipo hospitalario,
existe una coordinación con la macrored del sur del país, que involucra a otras regiones y
hospitales base.


La Dra. Pilar Iturriaga Bustos, cirujana pediatra y jefa del Programa de Fisura Labiopalatina para la
Macrozona Sur, destacó la particularidad de este tipo de atención, que requiere un seguimiento
prolongado y altamente especializado.


Actualmente, el programa mantiene en seguimiento a más de 1.100 pacientes, algunos de los
cuales superan los 20 años. La especialista explicó que el alta no se determina exclusivamente por
la edad, sino por la finalización del tratamiento requerido, es decir “nosotros no los damos de alta hasta que no tienen su tratamiento completo. Si no lo han completado, es porque nosotros no
hemos terminado el trabajo por alguna razón y no los podemos dejar a la nada”, explicó.


El subdirector médico del HHHA, Sergio Castillo Cárdenas, destacó el valor del trabajo desarrollado
por el programa y el vínculo que se construye entre los equipos y las familias durante todo el
proceso. “Como hospital nos llena de orgullo ver que esta celebración nace de nuestros propios
pacientes, de sus familias y de los equipos que los acompañan. Detrás de cada tratamiento hay
años de esfuerzo, perseverancia y compromiso, pero también una institución que entiende que la
atención en salud debe poner siempre a las personas en el centro”, señaló.


El valor de una red que acompaña


Durante la ceremonia se presentó el voluntariado Mamás Tutoras, asociado a GANFIT, Grupo de
Apoyo a Niños con Fisura Labiopalatina de Temuco y el sur de Chile. Su misión es escuchar,
orientar y acompañar a otras familias desde la experiencia, contribuyendo a construir una red de
apoyo para quienes recién comienzan este camino.


Daniela conoce el Programa de Fisura Labiopalatina desde dos lugares ya que es madre de
Antonia, de 8 años, quien nació con esta condición y ha desarrollado su tratamiento en el HHHA, y
hoy también es mamá tutora que acompaña a otras familias que recién comienzan el mismo
camino. Desde esa experiencia, destacó el apoyo recibido por el equipo clínico y la importancia de
generar redes entre las propias familias.


La jornada cerró con un mensaje de inclusión y esperanza entregado por los propios niños: “Somos
diferentes y somos fuertes”, señalaron, reivindicando su derecho a crecer sin discriminación ni
miradas prejuiciosas.


En ese sentido, la ceremonia permitió, por una parte, celebrar los avances alcanzados por quienes
han completado su tratamiento y por otra, reforzar el mensaje para las familias que recién
comienzan: cada proceso es diferente, pero ninguna familia tiene por qué recorrerlo sola.

Sé él/la primera en comentar

Deja un comentario