
“Yo estaba esperando la muerte”. Así describe David el momento que vivía a fines del año pasado, después de casi tres años y medio aguardando un trasplante hepático luego de que el 2022 fuera diagnosticado con una cirrosis hepática descompensada y su única posibilidad de vida era
encontrar un donante compatible.
La oportunidad llegó el 21 de noviembre del año pasado, cerca de la medianoche, cuando recibió
el llamado que esperaba desde hacía años. “Me avisaron que había un donante compatible, así
que me trasladaron rápidamente desde acá mismo del hospital, en ambulancia, hacia Concepción,
donde finalmente me trasplantaron”. Agregó que la noticia llegó cuando su situación era crítica ya
que “cuando salí la última vez del hospital me dijeron que, si en diez días no recibíamos una buena
noticia, preparara mis cosas y a mi familia, pero a los 3 días Dios dijo que sí, que tenía otra
posibilidad”.
Detrás de esa oportunidad había una familia que, en medio del dolor de perder a un ser querido,
decidió respetar su voluntad de ser donante. “Gracias a una familia que respetó la voluntad de su
hijo y me donó su órgano, tengo otra oportunidad de vida”, destacó David.
Su experiencia es precisamente la que la Unidad de Procuramiento y Donación de Órganos y
Tejidos del Hospital Dr. Hernán Henríquez Aravena quiso relevar este lunes, a través de un stand
informativo instalado en el establecimiento, cuyo objetivo fue sensibilizar a la comunidad,
entregar información y derribar los mitos que todavía existen en torno a la donación.
El 75% de las familias se niega a donar
Alejandra Zapata, coordinadora local de la Unidad de Procuramiento y Donación de Órganos y
Tejidos del Hospital Dr. Hernán Henríquez Aravena, explicó que uno de los principales desafíos
para concretar una donación está precisamente en la falta de conversación al interior de las
familias.
“Cuando hay posibles donantes, el 75% de las familias se niega a donar los órganos de su familiar”.
Según explicó, en muchos casos esto ocurre porque la persona nunca conversó previamente con
sus cercanos sobre su voluntad. “La mayoría de las veces no se conversa en las familias sobre si
quieren o ser donantes ya que la muerte todavía es un tema tabú y la donación de órganos va de
la mano con ese tema”, indicó.
A esto se suman temores y creencias que, de acuerdo con la profesional, es necesario derribar
mediante información. Uno de los principales mitos es pensar que una persona que ha
manifestado ser donante podría recibir una atención médica diferente ante una situación crítica.
Ante esto, explicó que “Es totalmente erróneo, el personal de salud da todo por la persona. La
decisión de donar ocurre después de que se han realizado todos los esfuerzos para salvar su vida”.
Por ello, el llamado de la Unidad de Procuramiento es a conversar el tema antes de que ocurra una
situación de emergencia. “Invitamos a la comunidad a que lo converse en familia y tome una
decisión en vida. No es obligatorio decir que sí; una persona también puede decidir que no. Lo
importante es que la familia conozca esa voluntad y la respete”, enfatizó la enfermera.
Una conversación que comienza en casa
Para Lorena Contreras, hablar de donación de órganos en familia es parte de una conversación
que comenzó hace años junto a su marido y que también han compartido con sus dos hijas.
“Desde que nos casamos con mi marido empezamos a conversar este tipo de cosas y después,
cuando nacieron nuestras niñas, también les mostramos cómo era la situación. Nunca han tenido
miedo y siempre han sido abiertas a que esto es algo bueno que puede ayudar a otras personas”,
cuenta.
Su hija Florencia, de 17 años, también considera que hablarlo previamente permite enfrentar de
otra manera una eventual situación de pérdida. “Es un tema que ha sido hablado, en caso de
cualquier situación. Si esto va a ayudar a otras personas, ¿por qué no?”, plantea.
Para Lorena, la conversación familiar también puede ayudar a enfrentar el dolor. “Hay personas
que quizás no lo hacen porque tienen un dolor muy grande o porque están bloqueadas. Pero creo
que la manera de superar ese paso es hablándolo todo el tiempo, conversándolo”.
David, desde su experiencia como receptor, coincide. Su mensaje apunta a que las personas
conversen hoy sobre una decisión que puede tener consecuencias para otros mañana. “Cuando
una persona expresa la voluntad de ser donante, que las familias respeten esa decisión. Así
ayudan a otras personas a seguir viviendo. La donación de órganos no solamente es un regalo,
sino una nueva oportunidad de vida”.
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